Riesgo penal en la gestión de siniestros: claves del 3º Ciclo de Capacitación AACMS
El pasado 8 de julio se llevó a cabo el 3º Ciclo de Capacitación del Año organizado por la Asociación Argentina de Cooperativas y Mutualidades de Seguros (AACMS), donde contamos con la disertación del penalista Dr. Alfredo Mestres en su charla: “Riesgo penal y gestión del Siniestros”.
1. El rol del Gestor de Siniestros: Detectar y Decidir
Del siniestro común al problema penal: El gestor debe saber cuándo existe un problema penal y detectar a tiempo las señales de alarma. Como bien señaló el Dr. Mestres: “El peligro viene de afuera, pero el riesgo viene de una decisión”. Una mala decisión del gestor puede transformar un siniestro totalmente defendible en un problema penal mucho más grave.
El valor del primer contacto: En la primera etapa se debe preservar toda la información útil. El tiempo destruye las pruebas rápidas
2. Responsabilidad Civil vs. Responsabilidad Penal
Mientras la Responsabilidad Civil busca reparar un daño, la Responsabilidad Penal es subjetiva: el juez preguntará qué norma o ley específica se infringió.
Para que haya responsabilidad penal, se debe analizar si la conducta del asegurado creó un riesgo desaprobado, si ese riesgo se concretó en el resultado, y establecer claramente el nexo de causalidad.
3. La Denuncia como Primera Pieza Penal
La denuncia del asegurado no es un simple formulario administrativo; en casos sensibles, es la primera pieza de la defensa penal. Debe ser completa, clara y coherente.
Señales de alerta a registrar: Alcoholemia, falta de licencia, VTV, maniobras temerarias, velocidad, fuga o sospechas de fraude (falsificación de documentos, testigos o presupuestos falsos).
4. Matriz de Clasificación del Riesgo
Mestres propuso estructurar los casos según su nivel de criticidad para definir la estrategia de cobertura o una conciliación rápida:
Riesgo Bajo: Daños materiales sin denuncia penal. Foco en la documentación y titularidad.
Riesgo Medio: Lesiones leves con intervención policial, relatos poco claros o víctimas con pocos certificados médicos. Lo crucial aquí es verificar la lesión real.
Riesgo Alto / Crítico: Fallecidos, lesiones graves, fuga, alcoholemia positiva, “picadas”, secuestro de vehículos o pericias en curso. Es vital la intervención temprana del abogado penalista para identificar el juzgado y asesorar al asegurado.
5. El error de “minimizar” y la procedibilidad
Un error común es minimizar un caso bajo el lema de “no pasó nada grave”.
En la práctica, la diferencia es jurídica: en lesiones leves, el lesionado puede elegir no instar la acción penal y el proceso penal termina allí; en cambio, ante lesiones graves o gravísimas, el proceso penal continúa de oficio de manera inevitable.
¡Gran jornada de aprendizaje!
