Riesgo Cibernético y Coberturas de Seguro: lo que todo asegurador necesita saber
El pasado 4 de agosto se realizó una nueva edición del Ciclo de Capacitación Virtual organizado por la Asociación Argentina de Cooperativas y Mutualidades de Seguros (AACMS), con la disertación de Diego López sobre “Riesgo Cibernético y Coberturas de Seguro”.
Un riesgo que ya no es solo tecnológico
Uno de los puntos de partida de la charla fue desmontar un error frecuente en el mercado: tratar el riesgo cibernético como un problema exclusivo de los equipos de sistemas. Según López, debe concebirse como un riesgo empresarial, financiero y sistémico, y gestionarse como tal desde la cúpula directiva.
Los números respaldan la urgencia: según estimaciones de Munich Re, el ciberdelito proyecta un costo económico global de USD 14 mil millones para 2028, posicionándolo como la tercera economía del mundo.
Silent Cyber: el riesgo que ya está cubriendo sin saberlo
Un concepto central de la exposición fue el llamado silent cyber o riesgo cibernético implícito: situaciones donde pólizas tradicionales terminan cubriendo siniestros cibernéticos por la ausencia de exclusiones explícitas. Esta realidad obliga a las aseguradoras a revisar sus condiciones generales con mayor precisión técnica.
Además, el disertante destacó que el 62% de los reclamos del mercado corresponden a pérdidas propias del asegurado —interrupción de negocio, extorsión, restauración de datos— y no a reclamaciones de terceros, lo que desafía la lógica clásica de las pólizas de responsabilidad civil.
El diagnóstico en Argentina y la región
López fue contundente respecto al estado del mercado local: existe alta exposición al riesgo pero escasez de datos estadísticos confiables para la cuantificación actuarial. Esto lleva a los aseguradores a aplicar márgenes de prudencia excesivos, con precios más altos y coberturas más restrictivas, lo que frena especialmente la penetración en Pymes.
A eso se suma un marco normativo fragmentado: sin una ley específica de ciberseguros ni un sistema unificado de reporte de incidentes, la prevención proactiva queda limitada.
Los incidentes que más daño generan
El ransomware y las brechas de datos concentran el 44% de los casos más relevantes por impacto económico. El disertante citó el caso CrowdStrike como ejemplo paradigmático de riesgo sistémico: una falla en un único proveedor de ciberseguridad afectó cerca de 1 millón de sistemas Windows a nivel global, mostrando cómo la dependencia compartida de la cadena de suministro puede desencadenar interrupciones en cascada.
Cinco pilares para una gestión integral
Diego López propuso transitar desde el modelo de póliza indemnizatoria simple hacia un esquema de gestión integral de resiliencia, estructurado sobre cinco pilares:
- Notificación de brechas con obligaciones claras según el nivel de riesgo del incidente.
- Accountability corporativo sobre la protección de activos de información.
- Evaluaciones de impacto continuas y diagnósticos preventivos de vulnerabilidades.
- Seguridad por diseño: incorporar controles desde el inicio de cualquier arquitectura o proceso.
- Gestión de proveedores: auditar y monitorear activamente la cadena de suministro tecnológica.
El seguro como herramienta de gestión de crisis
Las coberturas de ciberseguro más completas van mucho más allá de la indemnización: incluyen respuesta inmediata ante incidentes, análisis forense digital, asesoramiento legal, manejo de crisis y comunicación. En ese sentido, el valor del ciberseguro está tanto en el antes —como incentivo para invertir en controles— como en el durante y después de un incidente.
¡Gracias a Diego López por una exposición de alto nivel y a todos los participantes por su presencia!




